10 DE NOVIEMBRE – DÍA DE LA TRADICIÓN – NATALICIO DEL HERMANO MASÓN Y AUTOR DEL MARTÍN FIERRO
ORADOR DE LA LOGIA CONSTANTE UNIÓN DE CORRIENTES Y EX GRAN PRIMER VIGILANTE DE LA GRAN LOGIA CENTRAL.
Hijo de Rafael Hernandez e Isabel Pueyrredón (prima hermana de Juan Martín de Pueyrredón) cursó estudios en el Liceo Argentino de San Telmo. En 1853 con 19 años combate en San Gregorio, en 1858 se radica en la Capital de la Argentina, Paraná. Para entonces medía más de un metro noventa de estatura y contaba con una fuerza colosal. Decidor chispeante, rápido, oportuno y original. Repetía páginas de memoria y era gran conocedor de fechas y números de historia antigua, los que recitaba con precisión. Era capaz de recordar 100 palabras que se le dictaran y recitarlas al derecho o al revés y componer con ellas estrofas, versos y discursos. De tez blanca aunque oscurecida por sus años de adolescencia en la pampa bonaerense viviendo a la intemperie, por su porte y la voz llena y tonante le decían «El matraca». Trabaja como empleado de comercio y en la Administración Nacional. Dejó la milicia tras batirse a Duelo con un Compañero de Armas por razones políticas. En 1859 combate en Cepeda con el grado de Capitán en las filas del Ejército de la Confederación Argentina. Regresa a Paraná donde se desempeña como taquígrafo del Congreso Nacional Confederado. Allí es iniciado en 1861 en la Logia Asilo del Litoral. Adhiere a la posición del Hermano Masón Santiago Derqui (presidente de la Confederación) de encontrar una salida pacífica al conflicto con Buenos Aires. No obstante combate en Pavón por el bando Confederado junto a su hermano Rafael. En 1863 se casa en Paraná con Carolina Gonzalez del Solar y con ella tras 27 años de matrimonio engendran 7 hijos, Isabel, Manuel Alejadro, Mercedes, Margarita, María Josefa, María Teresa, y Carolina. Funda el periódico «El Argentino» y es invitado por Ovidio Lagos fundador del Prestigioso Diario La Capital de Rosario (que entonces contaba con apenas un año de creado) a escribir en su periódico.
En 1867 llega a Corrientes, invitado por sus cuñados el Médico Melitón Gonzalez del Solar y el Abogado Nicanor Gonzalez del Solar. Su casa estaba en la calle Pellegrini al 1300. Donde hoy funciona la Biblioteca Popular, fue secretario de la Honorable Cámara Legislativa de la Provincia de Corrientes, cargo que aceptó a condición de un pronto reemplazo, manifestando en su discurso «Acepto agradecido este empleo cuyo desempeño ha de facilitármelo mi calidad de taquígrafo, aunque solamente hasta tanto la honorable Cámara legislativa tenga bien nombrar otra persona para desempeñar este puesto. Aparte de lo dicho, debo manifestar al señor presidente que mis ideas son contrarias a la acumulación de empleos que impide la formación y la adelanto de los hombres útiles«. Integró también el superior Tribunal de Justicia y fue ministro de Hacienda de la provincia. Participó activamente las actividades políticas, culturales y periodísticas de la ciudad. Trabajó como maestro en el colegio San Agustín. Ubicado en el solar donde hoy se levanta la Sociedad Italiana por calle Pellegrini al 1100. Se desata también para esos años la epidemia de cólera en Corrientes. Formando parte los hermanos del Solar y el hermano José Hernández de las comisiones de socorro. El 28/06/1867 se reúne la comisión masónica del Valle de corrientes con el objeto de solemnizar debidamente el solsticio de invierno. Se decidió que tuviera lugar un banquete masónico costeado por todos los hermanos y que debe tener lugar en la casa del hermano José Hernández. Asistieron 15 masones. El 14 de Julio de 1867 se realiza la elección de las nuevas autoridades de la Logia Constante Unión resultando electo Orador José Hernández. Las autoridades son instaladas el 25 de Agosto de 1867, siendo el Presidente Instalador Santiago Rufino Albarracín (Gr. 33º) y José Hernandez brindó dos discursos. El segundo de ellos dirigido a las Señoras esposas de los Hermanos que fueron invitadas para solemnizar y confraternizar en el Acto, «esplicándoles» la importancia de la Institución. Para entonces Hernandes ostentaba ya el grado 18º. La revolución de 1868 contra el Gobierno de la provincia de corrientes provoca el alejamiento de José Hernández de la provincia, quien se queda sin su imprenta. Perdiendo todos sus bienes.
Al poco tiempo fallece el Ex presidente y miembro de la Logia Santiago Derqui. Su viuda Doña Modesta Cossio de Derqui hace llegar a través de Hernandez sus papeles masónicos al Archivo de la Gran Logia Central. Los Hermanos enfrentan problemas para sepultar al Presidente Derqui por la beligerancia eclesiástica. Como en otros tantos casos no era aceptado en el cementerio por injerencia de la Iglesia Católica.
El 26 de Octubre de 1867 se le confiere a Hernandez el grado 25 y el 14 de Noviembre participa de la Tenida Fúnebre en Honor al Hermano Derqui y otros fallecidos durante el mismo año. La Logia Constante Unión contaba para 1868 con 58 miembros, 14 de los cuales eran exiliaos por motivos políticos o se encontraban fuera del país. El 20 de Diciembre de 1868 el taller elige a José Hernandez Diputado ante la Logia Central. Siendo reelecto el 13 de Enero de 1870. Para entonces la Logia contaba con 62 miembros con 30 fuera de las fronteras correntinas.
En 1869 viaja a Buenos Aires y funda el periódico «El Río de la Plata» En 1870 estalla la revolución jordanista, se pliega al ejército de Lopez Jordán siendo derrotado en la batalla de Ñaembé el 26 de enero de 1871, viéndose obligado a emigrar a Santa Ana do Livramento en el Brasil, y posteriormente a Montevideo, Uruguay. El presidente y Hermano Masón Sarmiento lanza la amnistía y vuelve a Bs As. Sin embargo al conocerse los pormenores del Asesinato del Ilustre y Poderoso Hermano Justo José de Urquiza vuelve a poner precio a su cabeza. Se exilia nuevamente en Montevideo desde donde ejercerá funciones periodísticas y finalmente retornará al país en 1875 tras otro perdón presidencial, esta ves de Nicolás Avellaneda.
Ni bien regresa de su segundo exilio a Buenos Aires, cumpliendo con su deber de Masón escribe al Venerable Maestro a Corrientes «Me es muy grato comunicaros para que os dignéis poner en conocimiento de esa Augusta Logia que después de los sucesos que agitaron la República, y a consecuencia de los cuales me vi obligado a permanecer un largo tiempo en el extranjero (profanamente hablando) me hallo felizmente ya de regreso a nuestro Oriente y me encuentro establecido y domiciliado en el Valle de Bs. As. Mi primer diligencia cumpliendo el sagrado deber que me impone el carácter de miembro de ese Respetable Taller, es comunicároslo como lo hago, poniéndome a la obediencia de mi Logia Madre, y rogándoos encarecidamente manifestéis a todos mis Caros Hermanos los sentimientos fraternales que no se han debilitado en lo más mínimo en mi espíritu de verdadero masón».
«Debo hacer saber a mis Queridos Hermanos que durante mi ausencia de nuestro Oriente, no he dejado de ser obrero de nuestra humanitaria institución, ni de defenderla, ni de visitar cuantos talleres me han sido posible, ni de practicar fielmente las virtudes masónicas que con el consejo y con el ejemplo, se enseñan en nuestros templos levantados a la virtud y al trabajo.»
En 1877 es Candidato a Senador Nacional por el Partido Autonomista.
Ya radicado en Bs As se incorpora a la Logia Obediencia a la Ley, el 30 de Diciembre de 1879, taller al que asistirá hasta el final de sus días. Abre la Librería del Plata junto a un socio.
El mismo año es elegido Diputado en la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires, de la que será su Presidente en 1880.
Alcanza el Grado 32° en el REAyA y es elegido Gran Primer Vigilante de la Gran Logia Central para los períodos 1880-1881
En 1881 es elegido Senador de la Provincia dr Buenos Aires y reelecto en 1885.
En 1882, después de años enfrentados, sella la paz con Sarmiento, que se afilia a la misma Logia Obediencia ante la Ley. Hernandez es Nombrado en la comisión examinadora del Ministerio de Educación y Sarmiento es electo Gran Maestre de la Argentina. Las viejas discrepancias del pasado se convirtieron en coincidencias para el futuro.
Trabaja con Dardo Rocha colaborando para la fundación de la ciudad de La Plata.
En 1884 adquiere su quinta en Belgrano en la que siempre había mesas con comida y cuartos para cobijo de los Hermanos. También entregaba alimentos a los menestorosos.
Fallece en 1886. Entre quienes acuden a su sepelio se encuentran los Masones: Coronel Tomás Guido (hermano de Guido Spano, ambos hijos del Coronel Guido, lugarteniente de San Martín), Dr. Luis Varela, y el General Lucio V. Mansilla quien pronunció estas palabras de despedida «Su obra no ha sido fantástica ni caprichosa, porque su corazón vibraba al unísono del corazón del Pueblo, cantando un Himno a la Libertad, a la Igualdad, y a la Fraternidad, para recordar con estrofas inteligibles, que hay clases olvidadas y desheredadas, que reclaman nuestra patriótica solicitud».


